Sunday, February 04, 2007

Comparación sacada del AS

Mientras el fútbol nuestro vuelve a caer bajo sospecha por la barbarie de los hinchas sicilianos, el Seis Naciones y la Superbowl reclaman su cuota anual de atención. Rugby y fútbol americano son hermanos del fútbol, como lo son el australiano y el gaélico. Ramas de un mismo viejo árbol, aquel viejo 'harpastum' que dejaron sembrado las legiones romanas en Inglaterra, y que más tarde lució el Florencia como el 'Gioco de Calcio'. El fútbol nuestro, Fútbol Asociación en su nombre completo, 'soccer' para los americanos, se ha adueñado del mundo. Pero sus hermanos también tienen buena salud.

Basta con haber visto ayer el partidazo de Twickenham para comprobarlo. Ese ritual hermoso, ese juego feroz e inteligente, esa forma de expresar, una vez más, que el rugby no es un deporte, sino un estado del alma. Se pertenece al rugby como se pertenece a una religión, se juega al rugby como se asiste a un oficio sagrado, con unción. Decía Jean Giraudoux: "Un equipo de rugby opera sobre quince jugadores: ocho fuertes y activos, dos ligeros y astutos, cuatro de buena envergadura y rápidos, y un zaguero que es modelo de sangre fría y conducta flemática. Esta es una proporción ideal entre hombres."

Friday, December 15, 2006

La peor clase de tu vida

Vuelvo por aquí a contaros algo porque llevo dos días riéndome y creo que es bueno recomendaros que veas este programa, pero empezaré desde el principio.
Youtube, que gran invento.
Estaba el otro día en A Coruña (la única vez que fui este año) con unos amigos y me di cuenta la de horas que pasa la gente delante del ordenador viendo tonterías (sin rencor chavales). El caso es que hablando fueron saliendo temas recomendados para buscar y los fui apuntando.
Algunos la verdad es que están bien sin más, pero llegó uno LA PEOR CLASE DE TU VIDA (también versión el peor viaje de tu vida).
No os contaré mucho más para que lo descubráis. Es un programa de cámara oculto argentino (o de jodas como dicen allá). Os recomiendo las clases en el gimnasio (Naza que crack),eso si que son putadas a un profesor (y mira que he vivido algunas grandes, en las que incluso una profesora salía llorando de clase).
Bueno nada más, a ver si os reís un poco.
Y feliz Navidad.

Tuesday, June 20, 2006

Otros articulos

Por petición popular, y despues de rebuscar por el ordenador, he encontrado estos artículos. Alguno tiene ya sus años pero si los tenia ahi era porque en su dia me gustaron (ahora solo los relei por encima un poco), asi que espero que os gusten.
Un saludo y disfrutad los que tengais vacaciones.

VIGO TIENE UN QUINCE...

jonah lomu, la locomotora negra

La escena apenas dura tres segundos. Pero posiblemente sean los tres segundos de rugby más intensos de la historia, una de esas secuencias que se graban en la memoria y que logra levantar de sus asientos entre rugidos a los más apasionados seguidores del balón oval. El protagonista fue Jonah Lomu, el ala de los All Blacks.Saque inicial. El paquete neozelandés conquista el balón en unreagrupamiento, en el lado derecho. La marea negra avanza. El balón salta de mano en mano: Bachop, Merthens, Little... A 30 metros de los palos, Lomu coge el balón, lo cambia de mano, aparta de un empujón a Tony Underwood y enfila la línea de marca. Desde la tangente, el capitán Bill Carling aparecedispuesto a derribar al gigante con una artimaña: la zancadilla francesa, ese golpe mortal que lanza el pie libre contra la pierna de apoyo y que hace caer a las más altas torres.Con Lomu fue inútil. Apenas un trastabilleo de unos pocos metros. El metro noventa y cinco de Lomu siguió avanzando. Mike Catt, ese zaguero grande y frío que ha sustituido al endeble Webb, puso las manos por delante, como un niño que pretende detener una pesadilla. Fue arrollado, literalmente engullido bajo los pies del más pesado de los seleccionados neozelandeses(118 kilos). Catt braceaba como alguien atrapado bajo los ejes de una cosechadora mientras Lomu corría ya en la zona de marca. Luego llegó el tiempo para la leyenda, la relajación del balón posado en el suelo, la desactivación de la bomba. Ese día, 18 de junio de 1995, descubrimos a Jonah Lomu en Ciudad del Cabo.Los franceses habían sabido de él unos meses antes. Con 19 años y 45 días, este empleado de banca nacido en Tonga e hijo de un pastor presbiteriano, se había convertido en el más joven jugador all black de la historia. Luego siguieron unos meses de olvido. En mayo ya lucía en el lado derecho de su cabeza dos rayitas paralelas hechas con una máquina de afeitar: Los demás llevan el número en la espalda -ha dicho-. Yo quiero que mi adversario sepa quién le viene encima, que pueda ver mi número incluso de frente. Si llegan a verle: corre cien metros en 10.8 segundos. El récord del mundo lo tiene Leroy Burrell en 9.85. Pero Leroy pesa 35 kilos menos que el ala neozelandés. Siona Lomu, su nombre verdadero, vino al mundo en Tonga, un pequeño archipiélago polinesio donde, como en Nueva Zelanda, el rugby es el deporte nacional. Allí vivió hasta que con siete años fue llevado a Auckland, al humilde barrio de Mangere donde su padre ejercía su magisterio. En cualquier equipo del mundo Lomu sería un segunda o un tercera línea. En Nueva Zelanda, no. Para pelearse, la marea negra ya tiene a Zinzan Brooke, ese centro con nombre de aperitivo italiano, al ceceante talonador y capitán Fitzpatrick o a Josh Kronfeld, el surfer de la cabeza rapada que usa un casco de boxeador como protección. Ellos son felices en esos mauls de repetición que sacuden los campos de rugby como un espasmo. No. Los Alls Blacks necesitan magia en la línea. El hechizo de Lomu o el desparpajo de Marc Ellis, ese angelote rubio que fue capaz de proponer un encuentro íntimo a la mismísima princesa Diana durante una recepción en Buckingham. Lomu brilla en el extremo de un colectivo que convierte su poderío en algo eficaz y terrible, aunque Sudáfrica le privó de un título mundial que parecía reservado para los All Blacks. Para algunos no es un buen defensor -¡cómo frenar semejante carga de energía cinética!- sin embargo este chico tímido que se escuda en un walkman donde suena reggae y funky - para correr necesito sentir el ritmo , dice- ha entrado con sus fintas y su par de placajes a Tony Underwood en la galería de los mitos. Allí donde la memoria guarda en blanco y negro el mítico ensayo de Phil Bennet y Gareth Edwards bajo los colores de los Barbarians, las cargas del maorí Wayne Shleford, los eléctricos cambios de pie de Serge Blanco, los bigotones del inglés Beaumont, el paso del pato del australiano Campesse... Se ha abierto un hueco para un diamante. Para un diamante negro.

Figuras de porcelana

En esa sociedad secreta que forman los aficionados al rugby viven dos familias con intereses y expectativas irreconciliables. Unos idolatran el juego humilde, tosco y sincero de los delanteros. Los otros apuestan por la rapidez, el ingenio y la electricidad de los tres cuartos. Bien. Nada queobjetar. El mundo siempre ha sido así: pastores o agricultores, nómadas o sedentarios, vegetarianos y carnívoros.Los delanteros reprochaban siempre a los atacantes el poco uso de las cualidades que Dios había entregado a aquellas almas cándidas que ni se manchaban las camisetas (¡Ah, si yo tuviera tu cintura! ¡Ah! ¿Que haría yo con tu velocidad?). Y ellos se defendían culpando a los delanteros de tosquedad.Hasta que al universo del rugby llegó gente como Jonah Lomu.Lomu, el ala abierto neozelandés con cuerpo de pilier, reconcilió a los delanteros con el mundo de los tres cuartos. Ese tipo de la camiseta negra y la cabeza rapada era capaz de hacer todo aquello que habían soñado para sí los hombres del paquete (cambios de pie y de aceleración, agónicas cargas contra todo y contra todos, fintas, amagos…) con absoluta humildad y decisión. Era un delantero plantado al extremo de la línea, como uno de esos pilieres que recuperan el resuello intercalados en los tres cuartos, pero con gasolina. Y Lomu nos devolvió la ilusión. A todos. En estos días tristes en que el equipo francés (dos de las grandes aportaciones de los galos a la historia del rugby han sido el placaje violento o cartón y la zancadilla francesa, esa artimaña que consiste en golpear el pie de quien corre con el balón de un manotazo para hacer que tropiece y caiga) ha paladeado las mieles de la gloria, resurge con potenciaese eterno divorcio entre las dos familias del rugby: Soldaditos de plomo contra figuritas de porcelana.

Todavía nos queda el pasillo

Se regresa al Cinco Naciones por la senda de las cosas prohibidas. De noche, solo, en silencio, con ese deleite indefinible que produce sumergirse en un mundo reservado con su lenguaje, sus héroes y sus leyendas. Suenan los cánticos y todo parece igual. En la memoria, aquella voz de trueno que recordaba que el pilier galés -1,72, 109 kilos; en realidad, un ceñudo armario de tres cuerpos sin cuello que entonaba el himno con fervor religioso- era minero o aquella otra que equiparaba las agónicas embestidas de los delanteros con cargas de la Brigada Ligera en Crimea. Pero uno acaba por adaptarse a todo.Sin embargo algo empieza a doler en la memoria cuando el apertura coloca el balón sobre un artilugio de plástico (donut le llaman) antes de patear.¿Dónde ha ido a parar la minuciosidad de topo de aquellos artistas del montículo de barro como Phil Bennet o Rob Andrew? La piel del balón tiene ahora la apariencia viscosa de las serpientes: las costuras artesanas del Match y los viejos Wallabys como piedras han pasado a mejor vida. El nostálgico observa luego la primera touche. Los dos pilares elevan al saltador por encima de sus cabezas ante la complacencia del árbitro (¡Socorro! ¡Ese tipo lleva un auricular al oído y explica sus decisiones al público como si esto fuera fútbol americano!). El aficionado se hunde en la melancolía. Un ataque a la mano en tres fases le devuelve, más tarde, la pasión del juego (hum, piensa el hincha, en esto sí se ha ganado con el profesionalismo).Pero su ánimo se desinfla otra vez cuando ve que, tras un golpe de castigo pateado fuera, los atacantes sacan la touche. ¿A dónde carajo se ha ido la épica? El enfado salta a cabreo cuando un tal Bernat Salles (francés por más señas) entra en la zona de marca con el balón en una mano mientras que con los dedos de la otra hace el signo de la victoria... ¡Que lo fusilen! La humildad de los vencedores se ha esfumado. Uno disculpa la publicidad en las camisetas inmaculadas, los abucheos frente al silencio caballeroso de antes, las botas de colores, que jueguen en domingo, que haya tarjetas y hasta cambios (¡Señor, Señor...!) pero es difícil tolerar la desaparición de ese espíritu sencillo (barro, sudor y sangre) que acompañaba al torneo. El purista prefiere pasar de puntillas sobre la inclusión de Italia, sobre las protecciones que adornan a zagueros y terceras... En el Cinco Naciones ya no hay aristócratas como Beaumont ni siquiera bobbys como Dooley. Sin poesía, los jugadores se han quedado a solas con su apariencia más o menos ruda y sus mejillas más o menos coloradas. Sí, sí... ahora no hay tantas patadas (al balón, claro, porque los franceses siguen con sus carnicerías), se juega más a la mano, hay más ensayos... De acuerdo. Pero no es lo mismo.Menos mal que, al final, los vencidos aún aplauden y saludan a los ganadores en el pasillo, en un protocolo que presagia un horizonte de cerveza. Pero desconfíen, al paso que van las cosas, cualquier día nos cambian la ceremonia del tercer tiempo por una sesión de karaoke.

Thursday, May 04, 2006

Suerte y ánimo

Ahora que ya estamos en mayo aprovecho que he subido el ordenador a la escuela (ya no tengo internet en el piso) para deciros a todos y a todas, (si es verdad que os acordais de la dirección y además me visitáis) que mucho ánimo para lo que nos queda estos dos mesecillos antes de las vacaciones. Yo estoy algo agobiadillo, pero espero que nos salga todo bien a todos.
Pos eso que muchos ánimos y mucha suerte.

Nacho

P.D.: Os animo a poner algún comentario para creerme que alguién se pasa por aquí jeje.

No pudo ser


Como ya os comenté hace unos días,jugamos la fase de ascenso a División de Honor. Pues no pudo ser, perdimos en el partido de vuelta en Pozuelo otra vez y sin ninguna opción de ganar. Pero bueno cogimos experiencia y más ganas para conseguir el ascenso el año que viene, luchando por él desde el principio.
Ahora queda la final de copa Xunta,a finales de mayo o principios de Junio en La Coruña.
Os dejo la crónica del "periódico" de la universidad:


Rugby
Aínda que afrontaron o encontro con esperanza, o Universidade de Vigo de Rugby non puido remontar os 14 puntos de diferenza do partido de ida en Vigo, e caeu esta fin de semana ante un dos mellores cadros de España, o Canoe.
Neste partido os universitarios despedíronse das súas opcións neste play-offs de ascenso á máxima categoría nacional, da que o seu rival descendeu o ano pasado por motivos administrativos.
Condicionados pola baixas de Iago e Quique Gómez e pola lesión nos primeiros intres de encontro do uruguaio Gastón Ibarburu, o Universidade quedouse nunha clara inferioridade física e técnica que os levou a sufrir a peor derrota da tempada por 57-16. A pesar de que a primeira parte do partido foi máis igualada, chegouse ao descanso 19-6, resultado que deixou sentenciada a eliminatoria e fixo o Universidade se deixase ir na segunda parte.
Agora, a os de Trosky agárdalles a final da Copa Xunta de Galicia, na que parte como favorito fronte ao CRAT A Coruña, e a planificación da vindeira tempada, na que tamén loitarán por volver a clasificarse para a fase de ascenso á máxima división de rugby.

P.D.: En la foto aparece Isra en primer plano (somos los rojos) y al fondo tres magníficos (Trillo, Tito y yo jajaja).

Monday, April 17, 2006

London


Aunque no os voy a contar mucho que no sepáis, ya volví de Londres (y ya hace un mes madre mía).
Ahí tenéis una foto de los que fuimos delante de Buckingham Palace.
Os recomiendo que si podéis vayais, que está fenomenal, y entre Ryanair y los albergues no sale tan caro (si no sales de fiesta todos los días como pretenden algunos). Nosotros nos dedicamos a las visitas culturales, que para fiestas aquí que somos mucho mñas divertidos que los británicos. Tenéis links por ahí a la izquierda.
En tres días de visita, sin contar los dos de viaje y el que mis compis de expedición fueron a Cambridge (yo me quedé en el hostal por poblemas físicos), vimos casi todo lo que hay que ver en la ciudad, Trafalgar Square, Picadilly, Hide Park, Westminster,torre de Londres y más más más.
Pues nada más que os animéis y os paséis bien por donde estéis.

Fase de ascenso


Siguiente entrega de la buena temporada del Vigo Rugby.
Además de lo que ya os conté del segundo equipo, el primero (en el que alguna vez tambien juego) está jugando la fase de ascenso a División de Honor, la máxima en el rugby español.
El día 9 jugamos la ida contra el Canoe de Madrid en Vigo, y perdimos 12-26. Este fin de semana se juega la vuelta en Madrid. Aunque está complicado a ver si damos la sorpresa.

Sunday, March 05, 2006

Primera nacional otro año.


Bueno, que sepais que el equipo B de Vigo ha conseguido mantener la categoría, primera nacional nada más y nada menos.
Enhorabuena chavales y muchas gracias marginales y a los no tanto, por esta temporada. Ha sido un orgullo jugar con vosotros, y aunque nos hemos chillao, nos hemos divertido que es de lo que se trata
La siguiente temporada tendremos más gente, y aunque sea más duro, también lo pasaremos bien.
Un abrazo compañeros.

Saturday, March 04, 2006

Primeras épocas del rugby


Sin cambios y jugando hasta caer desmayado. Otra de las 'tradiciones' de este deporte es que no había sustituciones a menos que los doctores de los dos equipos ratificaran que el jugador en cuestión no podía seguir en el terreno por una lesión. Incluso hubo una época en que los lesionados se retiraban y dejaban al equipo en inferioridad. Tiempos de épica en los que los jugadores se dejaban la vida en el terreno de juego, casi literalmente. Como le ocurrió al galés Jehoida Hodges, en 1903, cuando comenzó jugando de pilier ante Inglaterra y se lesionó muy pronto tras un choque con un rival. En lugar de retirarse, se retrasó a la línea de tres cuartos y lideró, mermado físicamente, las acometidas galesas llegando incluyo a lograr tres ensayos. Luego cayó desmayado, nada más acabar el encuentro.